CONCIENTICEMONOS
Son muchos los que dicen con orgullo :”YO QUIERO A MI CIUDAD” ¿USTED QUIERE A SU CIUDAD?
y hasta ahí. No hay más compromisos y todo es de labios para afuera, porque la realidad es otra. Si queremos nuestra ciudad, entonces ¿ por qué arrojamos los empaques de los dulces, los papelitos de notas, empaques de medicamentos o bolsas del supermercado al piso?
¿Por qué enviamos o pagamos a personas para que la basura que no recogieron a tiempo sea depositada en la calle, o peor aún, en los lechos de los ríos o quebradas? ¿Por qué los residuos sólidos de construcciones, terminan cerca al andén del vecino o en el lote cercano? ¿Por qué los cadáveres de animales en estado de putrefacción no los sepultamos?
Ahora si podemos reflexionar sobre el amor que le tenemos a nuestra ciudad, si incurrimos en algunos de estos comportamientos sobre ella y sobre nosotros mismos. Recordemos la frase de Hernando Parra Casas: “ En Colombia lo que se requiere son Escuelas para Padres de Familia”. Es que de la familia depende TODO y nosotros somos ESPEJOS de lo brindado en ELLA. Ahora si AMEMOS NUESTRA CIUDAD.
Tiberio Murcia Godoy